En el partido entre Villarreal y Barcelona correspondiente a la fecha 30 de La Liga española sucedió algo que pocas veces se ve.

Lionel Messi intentó culminar una jugada con un disparo de larga distancia que se fue por arriba de la portería y sólo pudo ser detenido por la cara de una aficionada. Después del golpe, la mujer notablemente desorientada intentó reincorporarse sin tener mucho éxito, pues estuvo al borde del desmayo y las asistencias médicas tuvieron que ayudarla.

El juego finalizó con un empate a dos goles y el Barcelona dejó ir la racha ganadora.

No cabe duda que el jugador argentino tiene un cañón en la pierna izquierda.

 

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