10 Formas de excitar a un hombre en treinta segundos

1. Acariciar genitales

El estímulo de esta parte de la anatomía masculina puede hacerlos ver estrellas “antes de”. Las terminaciones nerviosas de los pliegues de los testículos los estimulan y excitan con un roce delicado a manera de círculos o de arriba hacia abajo.

2. Masaje en pectorales

El pezón es otra área sensible en ellos, incluso más que en nosotras. Gran parte de su virilidad trata de reflejarse en su aspecto físico; si tocas con sensualidad sus pechos a manera de admiración, su ego subirá, así como sus ganas de lanzarte a la cama para mostrarte sus otros atributos masculinos.

3. Vendarle los ojos

Véndale los ojos mientras pasas tus manos por sus zonas erógenas, o mientras lo mordisqueas por todo el cuerpo. El misterio y la duda alterarán sus sentidos de forma positiva.

4. Roce suave con una pluma

Sí funciona. Si a esto le sumas un coqueteo visual y susurros al oído o soplidos en la nuca, hay éxito asegurado.

5. Sentarse en su espalda

Con fuerza y con decisión, no hay espacio para delicadezas. Muévete con ritmo mientras le haces un masaje profundo que inicie en el cuello y termine en la cadera. La potencia con que lo hagas es el secreto del triunfo.

6. Pídele que te traiga la toalla después de bañarte

Deja que él te aprecie desnuda y empapada mientras lo miras directamente a los ojos. Si permites que te envuelva para secarte, en cuestión de segundos te la volverá a quitar.

7. En cuatro

Reinventar la popular postura de “El perrito”. Ponte en cuatro pero esta vez agacha el torso hasta que tu cabeza se apoye de alguno de tus brazos.

8. Sexo oral

Vete a otros terrenos que excluyan la cama. En un restaurante, en una fiesta, mientras ven una película, en el baño de un avión, en el parque, en el auto camino a casa, la idea es que sea en el lugar y en la situación que menos se lo espere.

9. Mensajes de texto sucios

Envíale un e-mail o un mensaje de texto con un poco de “dirty talk”: palabras sucias, eróticas y excitantes. De la nada déjalo boquiabierto mientras trabaja y recibe peticiones tuyas con un toque muy picante.

10. No usar sostén

Deja que tu vestido resalte tus atributos femeninos. En una tarde de domingo, en un viaje o en cualquier lugar donde la pena no te cohíba. Nada más sexy que él pueda acariciar tu espalda debajo de tu blusa y encontrarse con un obstáculo menos.