5 Sutilezas para disfrutar tus orgasmos

Existe un momento, apenas, promedio, unos 10 segundos, en el que el cuerpo logra liberarse de una manera descontrolada. Es el resultado de la excitación sexual; el instante previo a la tensión muscular y a la congestión sanguínea en la zona pélvica y la conexión con el más allá.

1. No hay una definición emocional, cada persona podrá definirlo acorde a su experiencia o sensación corporal.

2. Hay sólo un tipo de orgasmo. Lo que existen son diversas maneras de alcanzarlo. Los distintos caminos dependen de la zona de estimulación que se prefiera: clítoris o “punto G” (una zona de tejido diferente al del resto de la mucosa vaginal. El clítoris no es sólo la parte externa visible, sino que sus raíces se prolongan hasta la entrada de la vagina detrás de los labios mayores y menores), los pezones, el monte de Venus.

3. A diferencia de lo que muchos creen, el orgasmo no depende exclusivamente de la penetración (es más, el “orgasmo por coito” llega a causa de la fricción del miembro en la zona del clítoris o del tacto o la auto-estimulación en la zona mientras ocurre la penetración).

4. El orgasmo es tacto y contacto y, en algunos casos, sólo alcanza con la mente. En 1992, se confirmó a través de una medición en laboratorio que las mujeres pueden alcanzar el orgasmo con sólo concentrarse en alguna fantasía sexual preferida.

5. Cada mujer sabe cuántos orgasmos y en qué circunstancias suele ocurrir.  Algunas mujeres tienen la posibilidad de obtener múltiples producciones, tanta cantidad de orgasmos así como cuanto dure el juego. Si de algo hay que estar seguro es que, como suele decirse en tantos otros órdenes de la vida, la cantidad no hace a la calidad o la intensidad del placer al que se pueda llegar.