8 Razones para tocarnos sin medida

Matthew Hertenstein, psicólogo de la Universidad DePauw, asegura que vivimos en una sociedad con fobia al contacto. Cuando un abrazo es “el arma secreta en muchas relaciones exitosas”

Un abrazo es una forma de lenguaje que apenas empieza a decodificarse: las palabras no son suficientes para describir lo que el contacto físico transmite.

Hertenstein considera que tenemos una habilidad innata para identificar emociones al tocarnos, y que
la posibilidad de acertar la emoción que transmite una persona a otra es hasta de 78%.

Dar y recibir un abrazo puede disminuir la ansiedad, proveer reafirmación y disminuir el dolor.

Tiffany Field, quien es directora del Touch Research Institute, ha estudiado el toque en la forma de masaje y ha encontrado un cúmulo de beneficios; de acuerdo con sus hallazgos, cuando se estimulan los receptores de presión de la piel se disminuye la cantidad de hormonas del estrés.

Al mismo tiempo, el contacto cálido estimula la “hormona del amor”, la oxitocina que aumenta el sentido de confianza y apego. Asimismo, se ha comprobado que una persona que da un abrazo obtiene tanto beneficio como quien lo recibe.

8 Razones para tocarnos más:

1. Seguridad: Un firme apretón de manos puede transmitir autoridad, fortaleza y competencia.

2. Confianza: El contacto puede promover la cooperación. Al tocar a nuestro interlocutor creamos una conexión que puede inclinarlo a ayudarnos.

3. Pequeño apapacho: Tocar a una persona en el brazo lo puede motivar a ofrecer un mejor desempeño.

4. Solidaridad: Un toque en el brazo o una palmada en la espalda permite hacernos sentir importantes, promover los lazos y mejorar la comunicación.

5. Cuidado: Antes de de tocar a una persona, asegúrate de que tu relación con ella lo permite o pregúntale si está bien que la toques.

6. Piensa: Tómate un momento para meditar lo que vas a transmitir; recuerda que hay una alta posibilidad de que pueda percibirlo.

7. Con cuidado: Trata de que siempre sea de una manera respetuosa y que tus manos se encuentren lo más limpias posible.

8. Siente: Observa los distintos escenarios en que decides tocar a alguien; mira lo que te gusta y te hace sentir bien, y cuida lo que provocas en los demás.