Ella es @Camila_Vallejo, la musa de los estudiantes inconformes en Chile

Camila Vallejo es la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. Carismática, bella, militante del Partido Comunista (PC) chileno; de grandes ojos verdes y rostro enigmático, cuenta con el apoyo de los jóvenes inconformes de su país.

“Todos estamos enamorados de ella”, dijo el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, al elogiar la belleza de Camila Vallejo y su capacidad para conducir la “gran revuelta” estudiantil que agita por estos días a Chile.

Su cuenta en la red social Twitter (@camila_vallejo) ya rebasó los 207 mil seguidores. Su nombre es uno de los más buscados en Google y el blog “camilapresidenta” tiene miles de visitantes cada día.

Desde que estalló el masivo movimiento estudiantil, en junio pasado, con 23 años ella se convirtió en la dirigente más visible y requerida por los medios. Con claridad y elocuencia, Camila ha contribuido a que las principales demandas de los estudiantes –mayor financiamiento estatal a la educación— se instalen como temas prioritarios en la agenda política y social del país.

“En Chile se instauró el modelo neoliberal en la educación y el Estado redujo sus aportes. Hoy el costo de la educación superior descansa en las familias, que tienen que endeudarse para educar a sus hijos. Lo que buscamos es recuperar la educación pública” – Camila Vallejo.

El director del Colegio Raimapu, un centro alternativo de enseñanza media que promueve el “pensamiento crítico”, Juan Colil, la recuerda como una alumna reflexiva, aguda y muy responsable. Entonces tenía una inclinación al teatro y pensó estudiar Diseño Teatral, pero se decidió por Geografía y hoy sólo le falta presentar su tesis para titularse.

A Camila le gusta bailar y escuchar todo tipo de música, desde rock hasta cumbia, sin menospreciar el pop, y de su adolescencia recuerda con especial afecto a la banda inglesa de rock alternativo Radiohead, cuyo álbum “Kid A” tiene en casete.

Camila Vallejo juega un rol moderador en el movimiento estudiantil, donde otros dirigentes están en la izquierda radical, lo que recuerda el papel centrista del PC en el gobierno de Salvador Allende (1970-1973), cuya ala radical provenía de su propio partido, el Socialista.

Pero no todo es admiración y respeto lo que provoca Camila. Su gran popularidad ha irritado a la derecha radical, que la amenaza y la insulta en las redes sociales. Una funcionaria del Ministerio de Cultura twiteó “Muerta la perra, se acaba la leva” y fue sancionada.

Es el rostro más visible de un poderoso movimiento social que aspira a devolver al Estado la responsabilidad principal de educar a los jóvenes en un país donde las colegiaturas en las universidades públicas superan los 400 dólares mensuales.

Fuente: Notimex