Para estas alturas del año es probable que estemos por iniciar una dieta, ya sea para bajar talla y nos entren nuevamente los jeans o para desintoxicarnos después de los excesos de fin de año.

No se trata de dejar de comer. Lo ideal es seguir un plan alimenticio establecido con un especialista, en este caso un nutriólogo.

Pero si no tienes presupuesto, por ahora, puedes empezar por erradicar de tu alimentación cotidiana aquellos «enemigos» de una dieta sana y adecuada para perder peso.

Azúcar

Adiós a los postres, galletas, dulces y chocolates. Sin embargo, no es rotunda la despedida. Hay posibilidad de disfrutar con menor contenido de azúcares.

El consumo diario de azúcar recomendado por la OMS es 10% de la ingesta calórica total diaria. Sin embargo, es conveniente ser cautelosos con los productos sin azúcar.

Entre una galleta tradicional, una galleta sin azúcar y una fruta; elige la tercera. Los productos bajos en azúcar siguen siendo ultraprocesados e igual afectan.

El azúcar de la fruta (fructosa), va intrínseco junto a la fibra, minerales y vitaminas.

Alimentos procesados

Son productos elaborados a través de procedimientos industriales, a los que se han añadido diversos aditivos para alargar su vida útil.

Limita o erradica el consumo de embutidos, enlatados, incluye productos que se anuncian como «light» pero contienen ingredientes químicos. Por eso es bueno leer las etiquetas de contenido.

Refrescos

Los refrescos carbonatados, la bebidas embotelladas, los jugos industriales esconden grandes cantidades de azúcares añadidos.

Muchas bebidas que se venden como ligeras y saludables y también contienen altas dosis de azúcar. Lo ideal es consumir agua simple, puede añadir fruta pero sin azúcar refinada.

Cereales refinados

Olvídate de tus cereales de caja azucarados. Incluso checa aquellos que se dicen reducidos en azúcares. Prefiere cereales integrales.

Alcohol

Muchos de los profesionales recomiendan eliminar por completo el alcohol de la dieta: “es un tóxico, cuyo consumo incluso esporádico se ha relacionado con diferentes tipos de enfermedades”.

Una copa de vino tinto contiene cerca de 65 calorías, mientras que una de vodka llega a las 120.

Si es necesario socialmente, prefiere una copa de vino o una cerveza light para ocasiones especiales

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