Forman sindicato de mariachis de Los Ángeles

El trabajo de los mariachis de Los Angeles se ha reducido a menos de la mitad en los últimos dos años, y la competencia se ha intensificado de tal forma en la plaza que ha degenerado en discusiones airadas e incluso riñas a puñetazos, cuando un mariachi trata de mejorar la oferta de otro para quedarse con la escasa clientela.

Para muchos mexicano-estadounidenses, los cumpleaños, los bautizos y las bodas resultan inconcebibles sin la música de un mariachi, integrado habitualmente por cinco o seis músicos.

La Plaza del Mariachi, en el corazón del vecindario de Boyle Heights —en los límites del centro de la ciudad y habitado por muchos inmigrantes_, es conocida como el lugar ideal para contratar a uno de estos grupos desde la década de 1940. Ahora cuenta con murales coloridos de mariachis, así como un quiosco y bancas donadas por el estado mexicano de Jalisco, la cuna de esta música.

Ahora, un grupo de músicos veteranos en la plaza del Mariachi en Los Ángeles se ha unido para formar una especie de sindicato del mariachi con el fin de impedir que los llamados “mariachis piratas” reduzcan incluso a la mitad las tarifas actuales por tocar su música.

Con sus trajes de charro, incluido el típico sombrero de alas muy anchas, el mariachi interpreta las baladas de tristeza y amor perdido con las que muchos mexicanos crecen.

Hasta ahora, unos 150 miembros se han agremiado, accediendo a cobrar 50 dólares la hora como mínimo, dijo Arturo Ramírez, presidente de la Organización de Mariachis Unidos de Los Angeles, quien fija una tarifa de 350 dólares la hora por su mariachi de cinco integrantes.

El grupo cobra 10 dólares mensuales como cuota sindical y expide a los miembros una credencial de identificación. La organización ayudará también a los integrantes que han tenido problemas con contratos suscritos con agencias de reservaciones, tras numerosas quejas sobre cheques sin fondos y cambios en las condiciones convenidas.

A la postre, la organización espera ofrecer talleres para que los músicos mejoren. Muchos de ellos, nacidos en familias de mariachis, aprendieron de manera informal.

Fuente: AP