Jugar con alimentos facilita aprendizaje

Entre más juegue y cause desorden el bebé a la hora de la comida, más aprende, así lo señalaron un grupo de investigadores de la Universidad de Iowa que estudiaron cómo los niños de 16 meses de edad aprenden palabras de objetos no sólidos, como la avena.

Anteriormente, investigaciones habían demostrado que los niños aprenden más fácilmente las palabras de los objetos sólidos porque los pueden identificar sin problema, dado que su tamaño y forma no cambian, así que para facilitar la tarea de aprender los nombres de los objetos que no son sólidos, los niños requieren interactuar con ellos mientras memorizan las palabras.

El “jugar con la comida”, como tocarla, regarla, pintar con ella o incluso tirarla, son más bien acciones que les permiten identificar y conocer sus texturas, lo cual, les facilita el recordar los nombres de eso con que están interactuando, explican los investigadores.

“Puede parecer que su hijo está jugando en la silla de comer; y puede ser que sí lo esté haciendo, pero está también captando información de esas acciones”, explicó Larissa Samuelson, una de las investigadoras.

 

Fuente: Vanguardia