Llegan las fiestas, los brindis, ¿y la depresión?

Con el invierno llegan más fiestas. En México se le da una larga despedida al año y popularmente se recorre sin interrupción, o de forma intermitente, la ruta que va del 12 de diciembre hasta el 6 de enero: el maratón “Guadalupe-Reyes”, un concepto popular mexicano que se refiere a dicho periodo vacacional en el que predomina la alegría compartida con amigos cercanos y familiares.

Y lo que para la mayoría es trascurrir por una zona de posadas, brindis, regalos y fiestas, para otros es una  época que les provoca estados de tristeza y desesperanza y en algunos casos, depresión. Médicamente, a la depresión causada durante esta temporada se le conoce con el nombre de Trastorno Afectivo Estacional o Depresión Estacional.

Es en los países del norte o sur del mundo en donde este fenómeno se registra con mayor fuerza y se debe a la reducción de la exposición de luz solar en periodos invernales de varios meses, lo cual afecta los procesos biológicos ordinarios y causa desequilibrios químicos que causan el estado depresivo, que en casos graves provoca intentos de suicidio y la muerte.

Sin embargo, en países como el nuestro, con una ubicación mucho más cerca de los trópicos, el número de casos por Depresión Estacional es mínimo, incluso la encuesta nacional de epidemiología psiquiátrica no contempla entre su batería de preguntas, algunas para determinar su incidencia.

Pese a ello, la Secretaría de Salud del Estado de México, no descarta la presencia de algunos casos durante la temporada invernal, pero por causas distintas, principalmente por problemas en las relaciones personales y familiares o bien por revisiones del individuo que conducen a la frustración y luego a estados depresivos moderados o graves.

Un elemento adicional es el consumo del alcohol, que en esta temporada se intensifica significativamente por las celebraciones y que podría ser un elemento desencadenador de problemas emocionales y conductuales, según admite el titular del Programa de Salud Mental del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), Raúl Martín del Campo.

Algunos de los síntomas que vienen con la Depresión Estacional son: tristeza, ansiedad o sentimiento de vacío; desesperanza o pesimismo; culpa, inutilidad o impotencia; irritabilidad o desasosiego; pérdida de interés en actividades que antes se solía disfrutar; cansancio y disminución de energía; dificultad para concentrarse, recordar detalles y tomar decisiones; dificultad para dormir o dormir demasiado; cambios de pesos y pensamientos de suicidio o muerte.

Fuente: Milenio