Los ridículos de Ricardo Monreal

Desesperado, Ricardo Monreal ya no sabe cómo mantener vigente el malogrado conflicto postelectoral de López Obrador. Ha llegado a la desfachatez de presentar documentos falsos y  hacer el ridículo (otra vez) públicamente.

Hastas sus amigos, como el periodista Federico Arreola, le han llamado a recapacitar. Hasta sus correligionarios, como Mario di Costanzo, le negaron la razón, en su acusación contra Luis Videgaray. Hasta su patrón, López Obrador, dejó de acompañarlo en la conferencia de prensa donde presentó un audio tan falso como una moneda de cobre.

En efecto, el abogado, senador saliente y ex gobernador de Zacatecas se ha dejado llevar por la pasión antes que conducirse con inteligencia y mostró el cobre con el que está hecho su perfil político. Aunque no es la primera vez que tropieza con la piedra de la falsedad.

En campaña, Monreal lanzó la acusación de que la coalición “Compromiso por México” contaba con 42 asesores extranjeros, quienes confabulados preparaban una campaña negra contra López Obrador. Más rápido cayó el hablador que el cojo, cuando se supo que tales asesores en realidad fueron los asistentes que acudieron a la III Cumbre de comunicación política que se llevó a cabo en Guadalajara.

La semana pasada, Ricardo Monreal volvió a mostrar su mezquindad cuando acusó con un documento apócrifo a Luis Videgaray de triangular recursos en la campaña presidencial. Scotiabank, la institución bancaria implicada, inmediatamente desmintió la veracidad del supuesto estado de cuenta dado a conocer por Monreal.

No conforme, al día siguiente de su primer extravagancia, el coordinador de la campaña de López Obrador presentó un audio que no resistió el rigor del escrutinio público. Un sujeto supuestamente se había hecho pasar por Luis Videgaray para solicitar vía telefónica detalles de la supuesta cuenta en Scotiabank.

Pero números de cuenta erróneos, domicilio equivocado, datos personales que jamás solicitan los bancos, son algunas de las inconsistencias de la segunda “prueba” de Monreal. Y así, una vez más quedó demostrado de que está hecho el berrinche de la “izquierda” de López Obrador: de frustración y de mentira.

Vaya ridículo de Monreal y del candidato perdedor. Y si no, dejémoslo al tiempo, cuando el Tribunal Electoral califique la elección y reconozca el triunfo del quien obtuvo más votos en las urnas, que es realmente lo que vale más allá de exabruptos y pataletas de quienes no saben cómo enfrentar la derrota.