Majestuosa inauguración de Juegos Panamericanos; México por el top 5 del medallero

Los Juegos Panamericanos están en marcha. Ya arde el pebetero continental en la ciudad de Toronto, donde comenzarán a gestarse nuevas hazañas deportivas.

Los corazones de 45 mil espectadores palpitan al iniciar la cuenta regresiva que da paso a danzas multiculturales en las que prevalece la diversidad de ideologías.

Desde la avenida Jane and Finche, Carlton Chambers inicia el recorrido final de la flama panamericana que culmina con el ex corredor canadiense Donovan Bailey, quien lleva la insignia al estadio en una sonora ovación.

Y los mexicanos, encabezados por la racquetbolista Paola Longoria, destacan por su energía y carisma. Ellas, de pantalón negro, blusa blanca y saco rojo; ellos de pantalón caqui, camisa blanca y saco negro. Bailan, sonríen, disfrutan… todo al ritmo del famoso “Cielito Lindo”.

El momento emotivo del festejo, orquestado por el Cirque du Soleil, llega cuando la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), presidida por el uruguayo Julio Maglione, rinde un homenaje a su ex dirigente Mario Vázquez Raña (q.e.p.d.).

El show tiene que seguir. Y Maglione declara inaugurados los Juegos ante la mirada de Thomas Bach, titular del Comité Olímpico Internacional (COI), quien observa la ceremonia animoso desde un palco.

Steve Nash, exestrella de la NBA, corre a la emblemática torre CN; es el último portador de la antorcha. Se enciende el pebetero oficial al tiempo que nacen interminables fuegos artificiales. Es el clímax.

Canadá le abre sus puertas al continente. Los atletas regresan al escenario principal y saludan ante las cámaras a los millones de hogares que los seguirán por televisión.

El fuego panamericano arde en Toronto.

Fuente: El Universal