Mujer castrante

“Eres una mujer castrante”, la sentencia vino de una querida amiga. Cuando le pedí que me explicara el adjetivo me dijo que es aquella mujer independiente, de carácter fuerte, que en una relación hace el trabajo del hombre y de la mujer y hace sentir al hombre que no necesita de él.

Cuando terminó vino a mi cabeza una escena que tuve con mi mamá. Un día iba en mi carro y se le ponchó una llanta lo que me obligó a orillarme.

– Uff, tengo que aprender a cambiar llantas- le dije a mi santa madre después de revisar el desperfecto.

– No, por favor, no aprendas- me contestó suplicante.

– ¿Por?

– Porque entonces ahora sí no vas a necesitar a ningún hombre.

Entonces ¿cómo se declara del delito de ser castrante? “Culpable, Señor Juez”. Con la salvedad que esa es la imagen que otros se han creado de mí, no la que necesariamente es real.

Hoy decidí escribir a nombre sobre las mujeres ′C′ que, como yo, viven prejuzgadas por su imagen. Buscando hacer un servicio a la comunidad explicaré cómo son este tipo de mujeres y qué hay detrás de ese caparazón.

Vayamos por partes: aunque parezca que no necesito a ningún hombre no significa que sea verdad. De hecho, sí los necesito; son buenísimos para prender asadores y cargar las bolsas del súper. No es cierto, sí son buenos pero no sólo sirven para eso.

Las mujeres ′C′ son mujeres independientes que han aprendido a valerse por ellas mismas y que les cuesta hacer concesiones, pero eso no significa que no las hagan. Son en general fuertes de carácter, pisan fuerte y les gusta hacerse notar. Por consiguiente, un hombre de carácter endeble como un pajarito debe abstenerse de acercarse o puede salir lastimado. El valiente que se anime debe tener una personalidad y una autoestima fuertes para resistir a su mujer ′C′, de lo contrario terminarán como Colate, el de Paulina Rubio.

Aunque parezca, a las mujeres ′C′ no les gusta que les den el avión. Reconocen y aprecian a quienes son capaces de defender sus ideas. No es por imponer, ni necear, es hacerse escuchar. Son frecuentemente admiradas por los demás, por eso ellas necesitan admirar a su pareja y a las personas más cercanas. Eso no significan que deban ser l@s más guap@s o l@s más ric@s, significa que deben destacarse en algo, así sea en palillos chinos.

Las mujeres ′C′ odian las medias tintas. Si algún hombre tiene alguna intención debe decírlo de frente y con voz de hombre, no con mensajitos, acciones o miradas ambiguas. “No seas nena” es la frase que cruza por la mente de una mujer ′C′ cuando ve detalles de este tipo.

¿Por qué sucede eso? Porque en el fondo las mujeres ′C′ son inseguras. “No dan paso sin huarache”, diría mi mamá y es cierto. Esta actitud se confunde con soberbia pero no, es miedo. Tienen tanto pánico a equivocarse y a no haber leído bien al otro, que necesitan claridad o no pasan (no pueden) a segunda base. La incertidumbre y la confusión son lo que más detestan en la vida.

Una mujer ′C′ parece segura pero lo que más aprecia es que su pareja, y en general la gente de su alrededor, la haga sentir que a su lado nada le pasará, que está protegida, que se puede aventar de espaldas o del precipicio y la van a cachar.

Por eso, no se dejen llevar por la primera impresión de una mujer ′C′. La ′C′ es sólo el inicio de su abecedario, una vez que se pasa esa letra viene la D, E, F, G hasta la Z. Son intensas, entregadas y leales y cuando se enamoran -lo cual no es fácil, hay que reconocerlo- siempre salen juegos pirotécnicos.