Nepomuceno y otros padres activistas, víctimas de la delincuencia

El caso de Nepomuceno Moreno, asesinado a tiros en la ciudad de Hermosillo después de haber buscado a los culpables del secuestro de su hijo durante más de un año, desafortunadamente no es único.

Recientemente han habido otros casos de padres que, ante la falta de respuesta de las autoridades, tomaron en sus manos la investigación de la muerte/desaparición de sus hijos; desafortunadamente, ellos perdieron la vida mientras buscaban justicia.

Uno de los casos más sonados fue el de Marisela Escobedo, que fue asesinada mientras permanecía en un plantón frente al Palacio de Gobierno de Chihuaha para exigir que el asesino de su hija fuera enjuiciado y encarcelado. Después de esto, varios miembros de su familia perdieron la vida o fueron intimidados por el crimen organizado.

Otro caso lamentable es el de Josefina Reyes, una activista que se dedicó a denunciar los abusos del Ejército, y que fue asesinada en 2010. En agosto de ese mismo año, un hermano suyo fue encontrado muerto, y en febrero de 2011 mataron a 2 más.

Sin duda, los 3 asesinatos son pérdidas humanas y sociales irreparables. Ojalá que sean las últimas.