O pagas la renta, o lavas los platos

La limpieza de la casa es una tarea difícil y tediosa. Cada vez más, las parejas Dinks aceptan modelos de mutua colaboración en las labores del hogar. (Aunque existan machitos que no pondrían las manos en un cepillo para baño)

Hay muchas formas para repartir los quehaceres:

De acuerdo a lo que prefieran hacer.
Puede que no te guste lavar los platos, pero que no tengas problema con trapear.  Así que ésa sería tu responsabilidad. Y las tareas neutrales, como lavar la ropa, son responsabilidad de los dos.

De acuerdo a la carga de trabajo.
Si alguien pasa más tiempo en casa, es normal que colabore en mayor medida con las labores domésticas. A menos que ése sea su lugar de trabajo, entonces su jornada laboral es tan importante como la del otro.

De acuerdo al monto aportado.
Esto puede resultar dispar, ya que hay trabajos mal remunerados que exigen mucho tiempo. Yo diría que sólo aplica cuando alguno de los dos de plano no aporta  nada económicamente, o tiene trabajos eventuales.

Como sea, siempre es mejor hablar de estos temas antes de que surjan problemas. Y como consejo, pagarle a alguien que se encargue de las tareas domésticas eleva tu calidad de vida impresionantememente. Si crees que no te alcanza, prueba llevando tu propia comida a la oficina una o dos veces por semana. A la larga no lo verás como un sacrificio.