¿Por qué la visita del papa Benedicto XVI a España causa indignación?

Benedicto XVI aterriza el jueves en Madrid para una intensa visita de cuatro días. El pontífice presidirá la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebra cada tres años y a la que asisten decenas de miles de jóvenes católicos de todo el mundo. Sin embargo, no todo es júbilo como el que provocaba su antecesor Juan Pablo II en sus viajes fuera del Vaticano.

Por ejemplo, en Madrid, la comisión de Acción y Extensión del Movimiento 15-M en Sevilla comenzará desde este jueves 18 y hasta el próximo domingo 21 de agosto, coincidiendo con la visita del papa, su particular “Jornada contra el Hambre”.

El partido Izquierda Unida (IU) asegura que esta situación es posible gracias al acuerdo tácito entre el oficialista Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el opositor Partido Popular (PP) para que nada cambie y destaca la tibieza de un gobierno socialista que, en su opinión, por un lado da todo el apoyo institucional y económico a la visita y, por el otro, lo hace con un perfil bajo para no molestar a su electorado.

Y es que los españoles atraviesan una severa crisis que mantiene a casi 5 millones de personas en el desempleo. De ahí que se han levantado contra la visita del sumo pontífice que costará 50 millones de euros. España, un país que podría ser intervenido por la extraordinaria deuda que arrastra y con el anuncio de elecciones anticipadas, no ve con buenos ojos la llegada del Obispo de Roma.

Otra de las razones de la indignación por la visita papal es que  la mayoría de la sociedad se declara laica; pero también hay motivos políticos. “¿Cuánto costará el viaje del Papa a Madrid?”, preguntaba al gobierno el diputado de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares.

“Madrid sin Papa” es la campaña que puso en marcha la IU para quejarse de la visita y de paso, denunciar los privilegios económicos, políticos y sociales que todavía mantiene la Iglesia católica local.

Incluso críticas que surgen de la propia Iglesia. Sacerdotes, religiosos y movimientos cristianos de base censuran el alto costo de la visita papal y lamentan la alianza entre la Iglesia y el poder económico para financiar un evento en el que no se sienten representados.

Fuente: Agencias