Reforma Energética es una realidad

El día de hoy, México ha dado un paso trascendental en su historia moderna, con la promulgación de la Reforma Energética, que abre paso a la modernización de la industria y sienta las bases para generar una mayor competitividad de la economía nacional.

Tras un largo proceso de discusión y análisis, se cumplió con los procedimientos que marca nuestra Carta Magna; se aprobó en el Congreso de la Unión y logró el aval de 24 Congresos Locales, está declarada formalmente como constitucional.

En el proceso de transformación que impulsa el Gobierno de la República y que le ha brindado modernidad hoy, en un inédito en la historia, enfrentó el gran desafío del sexenio que implica el cambio de paradigmas. Quedaron atrás las resistencias de carácter ideológico que gobiernos anteriores no quisieron solventar.

La Reforma Energética ya es una realidad, tanto Petróleos Mexicanos (Pemex) como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pasarán de ser organismos descentralizados a empresas productivas del Estado, con ello se elimina efectivamente la condición de monopolio de Pemex, permitiendo la participación del sector privado en la exploración y explotación de petróleo.

Este paso tan importante que ha dado México, refuerza las expectativas de crecimiento y la flexibilidad fiscal que han ido generándose en el escenario internacional, México ha encontrado el camino para recuperar su liderazgo internacional y posicionarse como lo que es, una de las naciones con un enorme potencial energético.

Al permitir la entrada de la inversión privada en la producción de petróleo y la generación de energía eléctrica, no solo ha logrado, de manera inmediata, subir su calificación crediticia del país, reconocimiento de Standard & Poor’s.

¿Qué propone? ¿Cuáles son los Beneficios?

La realización de contratos con particulares en la exploración y extracción del petróleo y demás hidrocarburos que se encuentren en el subsuelo de la Nación, no solo manteniendo, sino también asegurando la propiedad de la Nación sobre Pemex, CFE, los hidrocarburos y la renta petrolera, con la modificación de los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, para permitir la participación privada, complementaria a Pemex en el sector de hidrocarburos.

La propuesta busca que las empresas tengan acceso adecuado al suministro de energía eléctrica y a precios competitivos a nivel internacional en un entorno propicio para el emprendimiento, la competencia, la formalidad.

Garantiza su sustentabilidad y la seguridad en el abasto de energía a nivel nacional, genera condiciones para el desarrollo de alternativas para la generación de nuevas energías renovables y tecnologías limpias, fortalece al órgano regulador, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, mediante la ampliación de sus capacidades, modifica su régimen fiscal de la paraestatal PEMEX, con el objeto de homologarlo al de un corporativo, aumentando la transparencia en su gestión.

En el ámbito de Energía eléctrica, el Estado mantendrá el control del Sistema Eléctrico Nacional, así como el servicio público de las redes de transmisión y distribución, garantizando el acceso de todos los productores de electricidad a dichas redes.

¿Qué está pendiente?

Generar las leyes secundarias, que mantendrán los objetivos de la Reforma Energética.

Roberto Flores Guevara/Analista