Salma Hayek conquista a la prensa en Cannes, habla de su origen mexicano y se toma selfie

Salma Hayek conquistó a la prensa en el Festival de Cannes, donde habló con naturalidad de su hija Valentina, de sus raíces mexicanas y hasta se hizo una selfie con los periodistas.

“Estoy muy orgullosa de mis raíces porque me hacen lo que soy”, aseguró Hayek, para quien su hogar está donde está su familia, y ahora es París, donde vive con su marido, el empresario francés François-Henri Pinault, y su hija Valentina.

“Estoy muy agradecida de ser de dónde soy, pero también lo estoy por la oportunidad de conocer otras culturas y de representar a otras mujeres en el cine” y agregó con una sonrisa “también me haría feliz interpretar a un hombre…”.

Hayek se hizo la dueña de la rueda de prensa de presentación de Il racconto dei racconti, una puesta al día de los cuentos clásicos del napolitano Giambattista Basile, dirigida por el italiano Matteo Garrone.

La actriz mexicana contó la dureza del rodaje de algunas escenas que se movían de un escenario a otro, en unos desplazamientos que en ocasiones le llevaba 45 minutos completar debido al peso de sus vestidos.

Hayek contó una anécdota durante la rueda de prensa que arrancó el aplauso de los asistnetes:

“Estaba exhausta, después de ocho ó nueve horas de rodaje estaba sudando, y había que saltar, pero mi traje me lo impidió. Y Garrone gritó: ¡que alguien la suba!. Fue humillante, tres hombres me subieron y mientras Massimo gritaba: ¡el vestido, el vestido! y Matteo: ¡la luz!”.

“Es una película que no va a dónde los cuentos suelen ir. Va a lugares únicos de una forma muy única (…) Nunca puedes adivinar adónde Garrone va”, agregó.

Derrochando simpatía con los periodistas, la actriz se quedó tras la rueda de prensa para firmar autógrafos, proclamar -en español- que se siente “feliz y emocionada” de estar en Cannes, y posar para cualquiera que quisiera hacerle una foto.

Hasta que, de repente, y sin bajarse del estrado en el que estaban situadas las mesas dijo: “¡Un selfi, vamos a hacernos un selfi!”. Y con el móvil que le dio una ayudante, se dio la vuelta, situándose delante de los periodistas para inmortalizar el momento, pese a las recomendaciones del delegado general de Cannes, Thierry Fremaux, de no hacerlo.