Seguidores de Aristegui agreden a periodistas que no son afines, llegan a las amenazas

Este lunes el periodista Ezra Shabot, en su columna en el diario El Universal, pone de manifiesto los ataques de los que ha sido víctima, de parte de los seguidores de Carmen Aristegui en redes sociales.

A partir del conflicto derivado del despido de Carmen Aristegui de MVS Radio “apareció en redes sociales y otros medios la demanda de que la salida de Carmen debería de ser acompañada de la renuncia del resto de los conductores de noticias de la estación”.

En ese tenor el periodista ha aclarado que cada uno de los empleados de MVS Radio tienen un contrato diferente con la empresa, y que las líneas editoriales eran sustancialmente distintas en función de la libertad informativa respetada por sus dueños.

“Como lo dije al aire, yo no compro agendas políticas de nadie, ni me subordino a proyectos a los cuales no pertenezco”.

El problema ha escalado, al grado que ha sido ofendido también por pertenecer a la comunidad judía en México, lo que “culminó en agresiones verbales y escritas que alcanzaron incluso a miembros de familia”.

El apasionamiento de los seguidores los hace arremeter sin tener conocimientos de las circunstancias y veracidad de lo que la periodista dice, en comparación a su contrato como empleada de MVS.

“El tema dejó de ser personal para convertirse en una señal de alarma para aquellos interesados en conciliar el derecho a disentir y protestar, con el indispensable respeto al diferente y a quien no está de acuerdo a sumarse en automático a una u otra causa.

Haciendo a un lado cualquier intento de presentarme como una víctima de este fenómeno —lo que jamás he hecho en mi vida profesional— sí considero indispensable poner un alto a aquellos que en nombre de causa determinada, están dispuestos a incendiar al país en su totalidad, cancelando elecciones, golpeando a quienes no se unen a su proyecto, y finalmente sembrando la semilla de un modelo autoritario y eventualmente totalitario, en donde la razón, el diálogo y el respeto al diferente sean anulados por esa causa justa e inmaculada”.

Se espera que se de un alto a las ofensas y a los textos irracionales en redes sociales, ojalá que eso lo entiendan los seguidores de Aristegui.

“La democracia no puede darse el lujo de ver pasar a estos promotores de la irracionalidad, pensando que son parte del mobiliario nacional, a menos que estemos dispuestos a despertar un día en manos de algún loco iluminado”, finaliza Shabot en su columna.

Fuente: El Universal